Patricia Ortega. Foto: EFE

La primera mujer general de nuestras Fuerzas Armadas

Patricia Ortega accede por primera vez al cargo de general en España. Un papel pionero que, en campos como la justicia, la política, la diplomacia o la ciencia, han protagonizado grandes mujeres en nuestra historia más reciente.
11/07/2019

Patricia Ortega se convertirá, en unos días, en la primera mujer que asciende a general en las Fuerzas Armadas Españolas 31 años después de que este organismo le abriese las puertas.

Desde el inicio de su carrera militar, Patricia Ortega ha sido una pionera de nuestras Fuerzas Armadas. Fue una de las primeras que se alistó ese 1988 que España le abrió a las mujeres las puertas del Ejército. Ingeniera agrónoma por la Universidad Politécnica de Madrid, hace 10 años se convertía en la primera teniente coronel de nuestra historia, y en la primera coronel en 2015.

Ahora acaba de ser ascendida al rango de general a propuesta del Ministerio de Defensa, habiendo cumplido previamente con todos los requisitos que desde las Fuerzas Armadas se exigen. Se convierte así en un ejemplo destacado para todos los miembros del Ejército, especialmente para las más de 15.000 mujeres que están alistadas, un 12,7% del total.

Y aunque su rostro ya figuraba, el nuevo nombramiento ha engrandecido su imagen en la lista de nuestras más insignes pioneras.

Otros ejemplos

En la historia de España hay unas cuantas referencias en las que ellas eran las primeras espadas en un mundo de hombres, como ocurrió con la reina Isabel de Castilla hace ya más de 500 años. Aunque si nos acercamos a tiempos más contemporáneos, la presencia del género femenino ha crecido (y sigue haciéndolo) a un ritmo más acelerado. En ello han tenido mucho que ver los referentes que han ido surgiendo.

Por ejemplo, Federica Montseny, la primera en ostentar el cargo de ministra. Más concretamente, de Sanidad y Asistencia Social en 1936, en el que sólo pudo estar seis meses ante la llegada de la Guerra Civil. Antes de que esto ocurriera ya había planteado medidas innovadoras, como crear espacios específicos de acogida para la población infantil, comedores para embarazadas sin recursos, liberatorios de prostitución y un primer proyecto de Ley del aborto.

La dictadura no dejó espacio para la mujer en los altos cargos del Gobierno, y no volveríamos a ver a ninguna ministra en España hasta 1981, cuando el presidente Leopoldo Calvo Sotelo le dio a Soledad Becerril la cartera d e Cultura.

En cuanto a la carrera judicial, hasta 1966 estuvo legalmente prohibido el acceso a las mujeres. Sería en 1972 cuando María Jóver Carrión se convertiría en la primera mujer juez de distrito en España (cuerpo que existió hasta 1981). También sería la primera mujer en ostentar la presidencia de una sección en la Audiencia Provincial de Murcia, del que fue magistrada hasta 1990. Hoy día las mujeres suponen el 53,2% del total de magistrados y jueces en activo en nuestro país.

Las mujeres también tuvieron prohibido, hasta 1964, acceder a la carrera diplomática. No sin dificultades y zancadillas, María Rosa Boceta se convirtió en 1971 en la primera mujer diplomática española tras el levantamiento de la prohibición.

Otra figura reseñable de nuestro listado de pioneras es Clara Martínez de Careaga, que en 2009 era designada por el Consejo General del Poder Judicial como Magistrada del Tribunal Supremo en su Sala de lo Militar. Se convertía en la primera mujer en ostentar dicho cargo, en el que aún se mantiene, tras 27 años de carrera judicial. Actualmente también es vocal del Consejo General del Poder Judicial y presidenta de la Comisión de Igualdad del Poder Judicial.

Junto a ellas también brilla el nombre de Pilar Allué, nuestra primera comisaria de la Policía Nacional, nombrada en 1997, y primera mujer que ostentó el cargo de responsable máxima de una jefatura regional, la de Cantabria, en 2007. Hoy en día es la número 2 en la Dirección General de este cuerpo de Seguridad Nacional, y ejerce como subdirectora general de Recursos Humanos y Formación.

Mujeres de la ciencia

En el campo de la ciencia y la investigación, España cuenta con grandes referentes femeninos, casi todos surgidos bajo la influencia de la bioquímica Margarita Salas, la primera mujer en recibir la Medalla Echegaray, otorgada por la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

Además de los incontables premios y reconocimientos recibidos a lo largo de su vida, cuenta con más de 350 publicaciones en revistas y libros nacionales e internacionales, y es poseedora de 8 patentes. Bajo su tutela surgieron nombres tan importantes para nuestra I+D+i como el de María Blasco, investigadora especializada en biología molecular y actual directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).

También es de recibo reseñar el nombre de Rosa María Menéndez, química centrada en el estudio del grafeno y primera presidenta del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). O el de Pilar Domingo, astrofísica e informática en la Universidad Carlos III y primera mujer al frente de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt).