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El español como constructor de paz

El Programa Cervantes, del Ministerio de Defensa y el Instituto Cervantes, ha formado desde 2010 a 350 militares para que enseñen la lengua española durante sus misiones en el mundo. Una herramienta para estrechar lazos con las poblaciones civiles
19/07/2019

En el año 2010, el Ministerio de Defensa y el Instituto Cervantes (dirigidos entonces por Carme Chacón y Carmen Cafarell, respectivamente) rubricaron un acuerdo de colaboración para que los miembros del Ejército destacados en el extranjero llevasen la lengua española allí donde fuesen. Era el Programa Cervantes, aún vigente hoy en día, que ha servido para enseñar el castellano a casi 6.500 personas. Y que se va a mantener en el tiempo gracias a la renovación firmada por ambos organismos.

Los encargados de hacerlo esta vez han sido Margarita Robles, ministra de Defensa en funciones, y Luis García Montero, director del Instituto Cervantes. Los dos aprovecharon el acto para presentar los nuevos datos registrados a lo largo del último año, en el que las Fuerzas Armadas han formado a 471 alumnos con una serie de recursos docentes aportados por el Instituto.

Durante el acto en el que se hicieron públicos estos datos también participaron el jefe de la Brigada ‘Galicia’ VII, el general Antonio Romero, y el coronel Juan Bustamante, destinado en el Mando de Operaciones. Ambos detallaron que el grueso del alumnado de este programa de colaboración se encuentra en Líbano. Más concretamente en la base ‘Miguel de Cervantes’, en la que unos 30 oficiales voluntarios imparten de forma gratuita sus clases de castellano.

Los dos alabaron el trabajo del personal militar en este campo, que compatibilizan la enseñanza con su trabajo en la misión. “Es una herramienta muy útil para la inserción en la población civil”, aseguró el general Romero. Por su parte, el coronel Bustamante comentó que acciones como estas son interesantes fórmulas para mejorar la percepción de las tropas entre los habitantes del país con los que conviven. “Es fundamental que la actitud sea favorable y que revierta en nuestros soldados”.

Años de enseñanza

Los docentes que han participado en el Programa Cervantes a lo largo del tiempo han sido y son militares oficiales, suboficiales y tropa, que han recibido formación específica previa en estas lides. Desde 2010, el Instituto más internacional de la lengua española ha formado en su sede de Alcalá de Henares a más de 350 castrenses. Para ellos, lo habitual es que sus estudiantes formen parte de la población local, aunque a veces también se han encontrado con personal de otros países que operan bajo la bandera de Naciones Unidas.

Además de construir esa relación de confianza entre civiles y militares, con esta herramienta se busca enseñar una lengua vehicular que sirva para concienciar, especialmente a los niños, acerca de los peligros de las minas y artefactos que no hayan explosionado. También de la necesidad de seguir unas pautas adecuadas de sanidad e higiene para evitar epidemias y otros problemas relacionados con la salubridad.

Por eso, la ministra de Defensa en funciones no ha descartado que esta colaboración pueda ampliarse hacia algunas de las 16 misiones que España está llevando a cabo en el exterior. Especialmente para trabajar por la paz, para impulsar medidas que mejoren los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con ‘Mujer y Seguridad’ y para potenciar el uso del idioma español.

No obstante, por el momento se han renovado diversos convenios incluidos en el Programa, todos ellos específicos para la difusión de la lengua y la cultura españolas. Estos están relacionados con la enseñanza a los militares extranjeros, con la promoción del español en Líbano y con el aprendizaje a través de Ave Global, la plataforma de cursos online del Instituto Cervantes, en las aulas o laboratorios de español del Ministerio.

Esta herramienta está formada por un total de 16 cursos y 48 temas apoyados en materiales didácticos, vídeos y ejercicios interactivos, que van desde el nivel A1 hasta el C1. Probablemente, una de las mejores fórmulas para canalizar la enseñanza de la lengua española hacia cualquier parte del mundo.