Drones, la nueva frontera tecnológica en España

28/09/2016

La tecnología evoluciona. Y con ella el mercado y la industria española. Las aeronaves no tripuladas, conocidas coloquialmente como drones, han despertado en los últimos años un gran interés tanto en el universo laboral como en la sociedad en general. ¿Los motivos? Sus múltiples aplicaciones, facilidad de manejo, mínimos riesgos operacionales y un coste muy reducido. Unas ventajas que las RPAS (Remotely Piloted Aircraft Systems) han convertido en la piedra angular de un sector que se sigue expandiendo por todos los campos profesionales.

Estos dispositivos han ido evolucionando desde sus primigenias aplicaciones militares a un entorno donde cada día aparecen nuevos usos. Aplicaciones en la cartografía y fotografía aérea, búsqueda de personas desaparecidas, control de cultivos, predadores y plagas, supervisión de terrenos, alarma contra incendios… son solo el inicio de un futuro prometedor y un gran potencial de negocio. La Comisión Europea calcula que en diez años el 10% del sector de la aviación en Europa se basará en la tecnología dron. 

Además, su reducido tamaño, la versatilidad con la que cuentan para acceder a zonas difíciles, su rapidez de despliegue o su bajo consumo de combustible hacen que cada vez más instituciones públicas y sociedades privadas estudien su incorporación con el fin de ganar competitividad, eficacia y calidad de resultados.

 Un mercado en continuo desarrollo

España no quiere quedarse atrás en esta nueva carrera tecnológica y en en menos de un año la cifra de empresas españolas vinculadas a los drones han pasado de 500 a 1.500. Las RPAS se están abriendo un hueco en la industria española gracias a que nuestros emprendedores han visto una oportunidad de negocio que no desean desaprovechar.

Sólo en España existen actualmente 1.683 operadores autorizados por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, AESA (en 2014 había 40), 2.563 drones, 2.203 pilotos, 70 escuelas de pilotos, 89 organismos que imparten formación práctica y se han autorizado 1.030 vuelos especiales.

Por otra parte, el carácter innovador de los ingenieros españoles se ha convertido en un valioso aliado para unos vehículos cuyo potencial puede llegar a solventar todo tipo de problemas cotidianos. Este es el caso del robot espantapájaros diseñado por el murciano Paco Morente. Un dron biomimético construido con un 70% de materiales reciclables que se asemeja a la forma y el vuelo típico de aves como el halcón, el gavilán o el azor. Dirigido manualmente o por satélite mediante piloto automático es capaz de frenar el ataque a cultivos y piscifactorías de otras especies como garzas, cormoranes, gaviotas o gorriones. Su idea ha tenido tanto éxito que cuenta para su desarrollo con el apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Agencia Espacial Europea (ESA).

Pero su uso llega hasta a los servicios de salvamento, como el Cuerpo de Bomberos, una institución que cada vez más frecuentemente utiliza estos aparatos, muy útiles en operaciones de rescate.  Una muestra de este uso es el programa piloto que se impulsó en la playa de Santa Marina de Ribadesella, Asturias, donde se probó el funcionamiento de un dron socorrista. Aunque no llegó a participar en ningún rescate real, los expertos en salvamento aseguran que cuando esté listo puede llegar a ser de gran ayuda.

Así todo, seguridad y defensa siguen copando la producción de las RPAS. Y en este caso la fabricación española también está comenzando a despuntar internacionalmente. La muestra es la presentación del llamado FulmarX, la nueva punta de lanza en tecnología dron del gigante francés Thales. Una aeronave de unos tres metros de ancho con capacidad para volar ocho horas y ser dirigida desde pequeñas estaciones móviles que ha sido diseñada y ensamblada íntegramente en Getafe.

¿Un Dromódromo en Barcelona?

Con estos mimbres, los puntos de encuentro no se han hecho esperar y ya son dos los congresos que se han organizado en España para evaluar y seguir desarrollando el sector: CivilDRON y ExpoDrónica.

La segunda edición de ExpoDrónica en Zaragoza ha celebrado con éxito hace unos días un nuevo encuentro con adelantos más vanguardistas y actividades especiales, como la carrera Drone Race 2016 o el primer concurso de startups del sector de los drones. Al encuentro han asistido más de 7.000 profesionales del sector. En esta feria ha tenido lugar la presentación mundial del primer dron anfibio. Un equipo "capaz de volar, sumergirse y salir de nuevo del agua para continuar volando", según explicó Javier Díez, el ingeniero español que ha ideado este dron único en el mundo, en cuyo desarrollo la marina estadounidense ha invertido 1 millón de dólares. Las tareas de salvamento, de vigilancia y protección marina o la investigación científica son algunas de las aplicaciones más inmediatas del dron anfibio.

Por su parte, CivilDRON, que ya prepara su tercera edición, es una cita ineludible para profesionales y empresarios del sector cuya próxima cita se celebrará en Madrid los días 25 y 26 de enero de 2017. Acoge ponencias, talleres, stands empresariales e, incluso, dispone de una zona de exposiciones y demostraciones. Al mismo tiempo, en su programa no solo se habla de aeronaves sino que también hay sitio para discutir acerca de aplicaciones, normativas, software, materiales de construcción, baterías y acumuladores, entre otros temas.

Próximamente Barcelona se unirá a Madrid y Zaragoza con una nueva iniciativa que pretende hacer de la ciudad condal la capital mundial del dron. Bautizado como Reimagine Drone, el centro ubicado en el antiguo Canódromo de la Meridiana - Parc d'Investigació Creativa tiene como finalidad seguir los pasos del Mobile World Congress y establecerse como el mayor referente internacional en tecnología de vehículos aéreos no tripulados.

Su intención es convertir el Canódromo en un Dromódromo que acoja exhibiciones y carreras de aeronaves. De hecho, sus impulsores están trabajando en la creación de una liga profesional de drones en España y Europa, que podría impulsar aún más el desarrollo tecnológico de estos aparatos en nuestro país.

Regulación y seguridad

En la actualidad el uso y manejo de drones se rige por una ley transitoria a cargo de la AESA, la cual se completa con el régimen general de la Ley 48/1960 sobre Navegación Aérea.

Entre las normas, figura la necesidad de disponer de un carnet de piloto de drones, la prohibición de sobrevolar núcleos urbanos sin el consentimiento de AESA o la seguridad en el cumplimiento de las operaciones empresariales. Asimismo, el documento oficial del Estado también retrata las condiciones en las que se pueden realizar trabajos técnicos y científicos, tales como grabaciones y reportajes aéreos, estudios de fotogrametría o vigilancia y revisión de infraestructuras, entre otros.

Este código transitorio está a la espera de completarse con un real decreto y con una normativa europea que se aprobará en 2017. En el futuro se espera que la normativa permita el uso de drones sobre zonas pobladas, aunque con ciertas restricciones, su pilotaje durante la noche, su utilización en espacios aéreos controlados y a grandes distancias entre el piloto y la máquina.