Miki Núñez representará a España este sábado con la canción 'La Venda'. Foto: EFE/EPA/ABIR SULTAN

Eurovisión: el gran escaparate de la música europea

El próximo sábado se celebra la 64 edición de festival europeo de la canción, el evento musical más seguido del planeta y una ocasión excepcional para la promoción de países y artistas
13/05/2019

Arranca la semana eurovisiva. El próximo sábado, 18 de mayo, y después de dos semifinales, se celebra en Tel Aviv (Israel), la final de la 64 edición de Eurovisión, el festival de la canción más popular del continente y uno de los espectáculos televisivos más vistos del mundo. Con un estilo característico que le ha hecho ser tan admirado como denostado, Eurovisión es, de hecho, el evento no deportivo más seguido del planeta y una oportunidad única para la promoción de los países y los artistas participantes.

El origen de la UER y el Festival de Eurovisión

La idea de realizar un concurso de canciones a nivel europeo surgió en la reunión del comité de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) celebrada en Mónaco en 1955. Una asociación de radiotelevisión fundada en 1950 con el fin de mejorar los servicios de radio y televisión de los países integrantes mediante la colaboración y el intercambio de contenidos y tecnologías. Inspirado en el Festival de San Remo, su objetivo, además del avance que suponía retransmitir simultáneamente un evento en directo en los países participantes, era tender puentes entre los Estados miembros, en una Europa que empezaba a dejar atrás los estragos de la II Guerra Mundial. Meses más tarde se sentarían las bases y reglas de festival, que tuvo su primera edición en Suiza, el 24 de mayo de 1956, con 7 países. España se incorporaría en 1961, participando en todas las ediciones.

Audiencias planetarias

Según la organización de Eurovisión, la edición de 2018 (celebrada en Lisboa) consiguió una audiencia media de 186 millones de espectadores en todo el mundo, y en 2016 llegó a su pico máximo de 204 millones. Una cifra muy superior a otros grandes eventos internacionales como los espectáculos del medio tiempo de la Super Bowl o la entrega de los Oscar, cuya audiencia suele rondar los 100 millones en todo el mundo.

 

Imagen de Eurovisión 2018, celebrado en Lisboa (Portugal). Foto: EFE/José Sena Goulao

Trampolín internacional

Durante sus 64 ediciones, Eurovisión se ha convertido en la plataforma de lanzamiento o consagración de lo que posteriormente han sido estrellas internacionales. Aunque el caso más emblemático es el de los suecos ABBA, antes y después pasaron artistas como Céline Dion, Dulce Pontes, Albano y Romina, Nana Mouskori, Françoise Hardy y, en el caso de España, sirvió para proyectar mundialmente las carreras de artistas como Julio Iglesias, Mocedades, Paloma San Basilio o Raphael.

Además de artistas, las audiencias millonarias del Festival lo convierten en una ocasión excepcional para la promoción de la imagen de los países anfitriones y participantes. Los primeros, porque tienen la oportunidad para demostrar su capacidad de albergar y organizar grandes eventos, además de servirse de las llamadas “postales” (los segundos previos a cada una de las actuaciones) para presentar a cada uno de los artistas en lugares emblemáticos del país organizador. Y los segundos, porque mantienen su presencia en el espectáculo musical televisivo más importante del mundo, pudiendo transmitir parte de su cultura e idiosincrasia a través del lenguaje más universal de todos: la música.

Miki Núñez, representante de España en 2019

España participa en esta edición con la canción ‘La Venda’, interpretada por el catalán Miki Núñez, tal como decidió la audiencia de TVE en una gala específica para elegir representante. El escenógrafo Foukas Evangelinos –con una larga trayectoria en Eurovisión- ha sido el encargado de la escenografía de la canción escrita por el grupo La Pegatina, que será interpretada en la segunda mitad de la gala final. El videoclip, por su parte, se lanzó en marzo y está grabado en el pintoresco barrio de la Barceloneta.